Si consideramos el esquema de la Figura 1 como un “Sistema de Conocimiento ”, una aplicación informática que responda a este sistema deberá conjuntar dos capacidades operativas complementarias: una la de creación de la base de conocimiento mediante el análisis de palabras asociadas y la otra la de consulta y gestión de esa base de conocimiento. El sistema debe estar realimentado, de tal forma que la propia base de conocimiento puede ser considerada a su vez una base de datos que genere otra nueva base de conocimiento de rango superior. Para cada output, el sistema debe responder con un conocimiento objetivo que constará de: temas de investigación, representaciones gráficas de las redes de conocimiento, mapas o diagramas estratégicos, indicadores de conocimiento como centralidad y densidad, series temáticas temporales, etcétera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario